Colima cuenta con todos los servicios públicos y al cliente, ofreciéndose
suficientes hoteles, moteles y casas de huéspedes a los visitantes,
así como cantidad de restaurantes, bares, algunos centros nocturnos,
ciber-cafés, agencias de viajes, arrendamiento de autos, transporte
turístico, médicos, hospitales, fax y teléfonos públicos, y una variedad
de cines. El municipio de Colima es rico en aspectos turísticos y culturales,
pues cuenta con: 3 museos, 3 grandes parques hermosamente arbolados,
numerosos jardines, una Casa de la Cultura, el Instituto Universitario
de Bellas Artes; el Centro Ceremonial Prehispánico de El Chanal, pinturas
murales en templos y edificios públicos, una Pinacoteca y algunos balnearios
naturales con infraestructura básica, relativamente cerca de la cabecera
municipal, como El Agua Caliente (18 kms.), Tampumachay (19 kms.) y
El Hervidero (37 kms. 11 de los cuales son de terracería).
En forma adicional, cabe decirse que desde la ciudad de Colima, se
puede acceder a numerosas playas del litoral estatal como Cuyutlán y
Boca de Pascuales (50 minutos), y las del puerto de Manzanillo (90 minutos
por autopista y carretera libre). Desde Colima también están muy cerca
las cabeceras municipales de Comala (9 kms.) y Cuauhtémoc (12 kms.),
pueblos típicos de la entidad que conservan la fisonomía del siglo XIX
y tienen un clima templado y abundante vegetación, por estar situados
en las faldas del volcán de Colima, en donde abundan las barrancas y
un rosario de pequeñas lagunas muy dignas de visitar.
En la cabecera municipal existen 2 hoteles de cinco estrellas, 3 de
cuatro estrellas y una docena más de diversas categorías y precios accesibles
para todo público. Aun cuando las actividades turísticas nocturnas no
son muy abundantes, no faltan sitios de reunión y de esparcimiento.
Para comer y cenar hay numerosos restaurantes con excelente cocina regional
e internacional. Durante la comida se recomiendan los mariscos. Por
la noche se sugiere visitar las cenadurías típicas en donde se sirve
el pozole blanco y los no menos sabrosos sopitos, tostadas, atole y
tamales.